
Así se refirió el dirigente cooperativista y empresario, Juan Ouwerkerk, a la actitud que tuvieron hacia él agentes de la delegación basándose en una ordenanza que prohíbe la cartelería urbana
El actual presidente de la Cooperativa Alfa y productor agropecuario local, Juan Ouwerkerk, denunció días atrás en redes sociales que estaba siendo objeto de actitudes que obstaculizaban el desarrollo de su proyecto familiar como emprendedor en Claromecó.
En ese sentido, Ouwerkerk dijo que inspectores de la delegación del Ente Descentralizado le sacaron en repetidas oportunidades, dos carteles de 20×40 cms que colocó en la plaza Don Angel de Dunamar para indicar la ubicación del emprendimiento que hace años impulsa junto a su familia, la heladería Nesser.
Consultado por LA VOZ DEL PUEBLO ante el tenor de los reclamos que acompañaban la queja, Ouwerkerk ratificó lo publicado (ver captura de publicación) y criticó la necesidad de ciertas obras urbanas como bacheo y señalización.
“Me decidí a escribir (en Facebook) porque Claromecó está detonado de pozos, de descuido. La bajada de Dunamar es un desastre donde está. No hay un solo cartel indicador de dónde se puede o no se puede estacionar, y medio que me ‘calenté’. Porque uno hace un emprendimiento, apuesta poniendo mucho dinero en Claromecó y te vienen a molestar por un cartelito de 20x40cms que no le molesta a nadie, en vez de preocuparse por cosas que son verdaderamente graves”, observó.
El alcance de la publicación llegó a los oídos del intendente Pablo Garate que, tal como recordó Ouwerkerk, “a las tres horas de haber subido el posteo” se comunicó con él. De hecho, hay una publicación que sigue a la primera y más polémica, donde agradece que el jefe comunal se haya comunicado con él, sin dejar de remarcar la importancia de la inversión privada para Claromecó: “Nobleza obliga, el problema no es el cartelito. Pero me llamó el intendente Pablo Garate preguntando por la situación. Mucho por hacer a futuro y agradezco la preocupación. Solo quiero dejar claro que la inversión privada es lo que le hace falta a la villa para brindar mejores servicios al turismo”, posteó el presidente de la ALFA.
“Estuvimos dialogando (con Garate), me dijo que no estaba ni enterado, pero que iba a tomar cartas en el asunto. Hablamos un rato largo de la situación en general de Claromecó, pero que en realidad, la publicación (de Facebook) fue por todas las otras cosas que están pasando. Igualmente rescato la voluntad del intendente, de haberme llamado y haberse puesto a disposición”, dijo y agregó, “(a Garate) le pareció un disparate que la delegación acá se ocupe de cartelitos y no de problemas importantes, aunque eso es un problema interno que tendrán que resolver ellos”, aclaró.
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Es la cantidad de empleados a los que le da trabajo la familia Ouwerkerk con su firma Nesser, tanto en Tres Arroyos como en Claromecó
Igualdad ante la ley
Según relató Ouwerkerk en diálogo con este diario, la indignación no pasó por el cartel, sino por el hecho de sentirse el único que recibía castigo por colocarlo, “en realidad, nosotros no pedimos autorización para poner el cartel, pero acá en Claromecó hay carteles de todo tipo y por todos lados. Si hay una ordenanza que dice que el cartel no puede estar, entonces que saquen todos los carteles”, reconoció después de recordar cómo nació su enojo. “Hicimos un gran esfuerzo económico para hacer algo lindo en Dunamar. Hicimos una heladería con cuatro containers grandes, pero como queda un poco tapada, ya que la gente si no mira a la derecha, no se ve, me tomé el atrevimiento de poner un cartelito de 20×40 cms en la esquina de la plaza Don Angel de Dunamar, teniendo la precaución de que no quede dentro de la plaza. A los tres o cuatro días el cartel aparece en el suelo. Yo pensé que se trataba de cosas de chicos, así que lo volví a poner y a los dos días, me avisan que a las 11 de la noche, un autito del Ente Descentralizado, había parado y sacado el cartel”.



LVP

