
Cuatro años y medio después del fallecimiento de Diego Armando Maradona, se inició el juicio para probar si su muerte era inevitable o hubo mala praxis por parte del grupo de médicos que estaba a su cargo. La audiencia oral se inició este martes a las 10 en el tribunal de San Isidro.
Los profesionales de la salud acusados son ocho y están imputados por «homicidio simple con dolo eventual», delito que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión.
Entre los acusados se encuentra Leopoldo Luque, el neurocirujano que operó a Maradona y que, según la acusación, tuvo un rol clave en la externación del exfutbolista tras la cirugía por un hematoma subdural.
Se lo señala por no haberle brindado la atención médica adecuada y por haber falsificado una firma de Maradona en un pedido de historia clínica.
El psicólogo Carlos Díaz está acusado de haber intervenido en el tratamiento sin supervisar correctamente la evolución de Maradona, además de ser señalado por haber minimizado la situación médica del exfutbolista ante su entorno.
Otra de las principales imputadas es la psiquiatra Agustina Cosachov, quien prescribió la medicación que consumía el exjugador y que, según los fiscales, falsificó un certificado asegurando que lo había visitado cuando en realidad no lo hizo. Además, la acusan de no haber controlado personalmente la ingesta de los medicamentos.
También está acusado Ricardo Almirón, el enfermero que debía controlar el estado de Maradona, pero que, según la investigación, omitió realizar controles esenciales en sus últimos días de vida.

