
Con una marcha a pie, acompañado por medio centenar de cardenales, el féretro abierto de Francisco fue llevado de Santa Marta a San Pedro para cuatro días de funerales.
Al velatorio pueden concurrir todos los fieles que hagan la larga fila que se formó de madrugada.
Encabezando la marcha a pie dentro del Vaticano, el féretro abierto con los restos del Papa Francisco recorrió en la mañana de este miércoles las callejuelas hasta salir por la puerta del Arco de las Campanas a la plaza de San Pedro y por las escaleras de entrada hasta el ingreso a la basílica.
Fue el mismo recorrido que hizo el domingo Jorge Bergoglio al regresar de su triunfal vuelta por toda la plaza, aclamado por decenas de miles de fieles. Murió un día después, a los 88 años.
La ceremonia del traslado comenzó a las 9 de la mañana (cinco horas menos en la Argentina), en la capilla de la Casa de Santa Marta, la residencia donde se alojó desde que lo eligieron pontífice, hace doce años.
El cardenal camarlengo, Kevin Farrell, presidió la ceremonia de la que participaron medio centenar de los cardenales presentes ya en Roma para los funerales y el Cónclave que desde el 5-6 de mayo, se estima, se reunirá para elegir al sucesor. En total, los purpurados que votarán para elegir al nuevo Papa son 135, que deben ser menores de 80 años de edad.
La novedad de la ceremonia es que el cuerpo de Francisco, vestido con los elementos que recuerdan su condición de Obispo de Roma y de pontífice, permanece a la vista porque el féretro está abierto, como dispuso el mismo Papa argentino en las reformas que hizo sobre las ceremonias de sepultura de un pontífice.

