
La coordinadora de esta dependencia municipal Andrea Elgart y el abogado Diego Pavón hicieron referencia a los proyectos a desarrollar a lo largo de este año por la nueva gestión. Destacaron el acceso al Certificado Único de Discapacidad, la inserción laboral y la creación de políticas públicas para abordar la problemática de una manera integral, entre otros tantos…
El área de Discapacidad de la Municipalidad de Tres Arroyos, dependencia que funciona de lunes a viernes de 8 a 13 horas en calle 1810 número 475 y con el celular 15457085, buscará este año desarrollar varios proyectos importantes con el equipo de trabajo que integra la nueva gestión.
En relación a ello, la coordinadora Andrea Elgart y el abogado Diego Pavón hicieron referencia a que principalmente apuntarán a fortalecer el acceso al Certificado Único de Discapacidad (CUD), reforzar los programas como la Casa Taller, la inserción laboral, la creación de políticas públicas para abordar la problemática de una manera integral y llegar a aquellas personas de los barrios y localidades de todo el distrito que todavía no tienen su certificado.
En primer término, Elgart remarcó que gestiones como la del CUD se desarrollaban con frecuencia pero que se necesita hacer cumplir la ordenanza respectiva en el ámbito municipal. La misma, que fuera aprobada en mayo de 2021 por el Concejo Deliberante, fue impulsada por el abogado Diego Pavón e implica la participación directa de sus eventuales beneficiarios en la elaboración, revisión, búsqueda de consensos y sugerencias de iniciativas.
Al respecto, manifestó que “estamos comenzando un año bastante atípico por el cambio de gestión. En mi caso en particular, estoy colaborando con la transición en la Secretaría de Desarrollo Social de la que depende éste área, estoy un poco en los dos lugares todavía. Agradezco a los hermanos Garate y Julio Federico por haber pensado en mí. No es una oficina que tiene un límite preciso en sus gestiones, sino que a veces se hace un poquito más para orientar a aquella persona en el proceso de digitalización que está atravesando para obtener su CUD. Es un lugar en el cual la atención que se le da al público es de excelencia, lo era antes y lo seguirá siendo ahora”.
Sobre los planes de gestión, mencionó que son dos las líneas claves en las que le interesará trabajar en esta primera parte del 2024. “Una tiene que ver con el acceso al CUD, un documento de enorme valor porque es la que lo conecta con la percepción de sus derechos, las posibilidades de ejercerlos y de obtener las prestaciones y la cobertura en materia sanitaria”, agregó.
Tras preguntarse “¿con qué nos hemos encontrado en este sentido?” se contestó automáticamente y dijo que “las luchas de las familias para que se garanticen los derechos de las personas con discapacidad, la cobertura de tratamientos, medicamentos y atención, suelen ir detrás de las problemáticas y Tres Arroyos escapa de esa situación. Hay deudas en torno a dar respuestas a la gente y más articulada con otros sectores, como una forma de concebir la cuestión social y no meramente sanitaria. Nos hemos encontrado con gente con necesidad de acompañamiento o madres con sus hijos que tienen problemas económicos”.
Hizo referencia a que los últimos estudios estadísticos hechos en base a la prevalencia de la discapacidad a nivel nacional (Censo 2010 y un estudio de la Agencia Nacional de Discapacidad en 2018) refieren de alrededor de un 10,2 por ciento.
“Esto quiere decir que Tres Arroyos, si tuviera certificada toda su población con discapacidad, tendría que tener alrededor de 7000 certificados en total y acá estamos por debajo de ese número, ya que contamos con 3200. Son bastantes, pero deberíamos tener más. Es probable que haya gente que no sabe, que no puede o que no tiene el recurso simbólico de saber a dónde ir o qué hacer. Esa es nuestra idea en principio, tratar de aumentarlo. Para eso estamos acá”, subrayó con énfasis.
¿Cómo lograrlo?
Para ello, aseguró que tienen pensados dos grandes tips para tal fin. El primero de ellos, es “recuperar un día más para la atención de la junta médica porque hoy por hoy atiende solo un día a la semana con una enorme demanda y lista de espera de casi 80 personas. Para febrero tendremos que ver cómo resolvemos la solicitud de una gran cantidad de niños/a que certifican o que renuevan para poder obtener acompañamientos para ir al colegio. Es un universo bastante complejo a resolver en el corto plazo”.
El segundo eje planificado será salir a buscar eventuales certificados. “Con Diego tenemos en mente empezar a visitar localidades y salas barriales. Es decir, estar una semana en cada lugar contándole a la gente de qué hablamos cuando nos referimos a discapacidad. Primero habrá que resolver lo central que es lo de la junta evaluadora, por eso iremos paso por paso”, añadió.
Más ideas
Otra línea de acción importante tiene que ver con la inserción laboral. Sobre ello, resaltó que “cuando la persona con discapacidad está escolarizada -desde el jardín de infantes hasta la secundaria- está integrada en un universo en el que tiene acceso a la actividad física, educación formal y actividades recreativas, pero cuando eso se termina se cierra el mundo para esa persona, ya que el acceso a la educación superior tiene sus complejidades con edificios inaccesibles, carreras que no están del todo preparadas para recibir a personas con estas características y una serie de complejidades que es necesario abordar por completo”.
Destacó los emprendimientos de cerámica, sahumerios, panificados y pastelería que se dan en la Casa Taller, más la experiencia del sector privado con la Fundación Excelsium a través de Maltería Quilmes y el grupo de Padres CEA local quienes abrieron dos lugares en dicha empresa para que personas con discapacidad puedan formar parte de la misma, “son pasos dados trascendentales porque con todas esas experiencias la idea es armar una mesa de trabajo en la que se integraría también el Servicio de Colocación Laboral Selectiva para Personas con Discapacidad del Ministerio de Trabajo bonaerense”.
“Involucrarse es la clave”
Posteriormente, el abogado e integrante del equipo de trabajo del área mencionada Diego Pavón dio su punto de vista en base a lo expuesto. “La primera impronta que yo puedo dar acá creo que es fundamental, es la de una persona con discapacidad. Vivo en dicha situación hace casi 40 años por mi disminución visual, por ende conozco una gran cantidad de obstáculos que te podes encontrar en el desarrollo de la vida cotidiana en todos sus aspectos…”, detalló.
Por último, concluyó en que “eso me parece que puede aportar mucho a este espacio, siendo un punto interesante al momento de implementar políticas públicas que ya sean pensadas desde una concepción distinta, donde pueda intervenir una persona con discapacidad en la elaboración de esas políticas. Involucrarse es la clave, sin lugar a dudas. Acá brindamos asesoramiento y estamos a entera disposición de las personas que se acercan, en pos de darles el conocimiento que uno ha adquirido a lo largo de estos años. Mi rol es importante a su vez desde la experiencia, esperamos tener un buen 2024”.
LVP

