Carolina Cenci: “Fueron 35 años de muchas satisfacciones”

Carolina Cenci: “Fueron 35 años de muchas satisfacciones”

Carolina Cenci se desempeñó durante 35 años como representante consular de Italia en Tres Arroyos.

“Ha sido mucho trabajo, distintas épocas. Períodos fuertes como fue el 2001, difíciles porque había mucha gente que quería emigrar del país, se acrecentó el número de trámites que había que hacer, eran pilas y pilas de expedientes de doble ciudadanía y enviadas al consulado de Bahía”, recordó.

Contó que en forma previa “demandó mucha dedicación y tiempo las pensiones italianas. Había una ley, un convenio italo-argentino entre el Anses y el Instituto Previsional Italiano, se cobraban jubilaciones de gente que había estado en la guerra, que había hecho el servicio militar, que había trabajado mínimamente cinco años en Italia y tenía aportes”.

Dentro de la oficina consular se reflejaron “muchas historias. Alguien me dijo un día que cumplí también el rol de psicóloga, cosa que no tengo idea de lo que es, pero evidentemente di contención a muchos jóvenes que se iban”.

Hace falta en esta función ejercer la capacidad de escucha. “La gente te cuenta su historia, te dice que es lo que quiere hacer, se proyecta un poco en esa oficina todo lo que ellos sienten. Lógicamente tenés que escucharlos y asesorarlos, aconsejarlos. En 2001 hasta me animaba a decir ‘chicos no se vayan, el país tiene futuro. Soy una emigrante y viví en mi casa un montón de cosas, el desarraigo es muy fuerte y ustedes lo van a padecer afuera’. Después el tiempo me dio la razón, muchos de ellos volvieron y me dijeron es difícil afuera”, rememoró.

Asimismo, para brindar “ayuda al que no tiene medios, había que hacer los informes sociales. Para personas italianas que estaban en una situación económica crítica  se gestionaban subsidios a través del Consulado General. Eso demandaba papeles, no es la informática que hoy nos permite hacer todo mucho más fácil, había que utilizar la máquina de escribir”.

Es fundamental el vínculo con la comunidad y las instituciones. “La Sociedad Italiana a la cabeza, siempre ellos respaldándome, es un trabajo conjunto. En todos los ámbitos comunitarios hay que moverse para lograr cosas”.

Siente gratitud por la oportunidad de llevar adelante la representación consular. “No sé si una fuerza divina o quien me puso en este camino -afirmó. Fueron 35 años realmente de muchas satisfacciones, también de muchas noches sin dormir porque había problemas por resolver, si bien estaba el Consulado atrás pero la gente venía en ese momento y había que darle una respuesta. Pero se hizo”.

Se mostró “muy contenta hoy de dejar en manos de Rosana (Fusaro) esta función, es honoraria, lo haces con el corazón. No es lo mismo cuando te presentan algo y te dicen vas a ganar tanto, acá no, lo haces todo con el corazón -reiteró-. Estoy agradecida Rosana que también toma las riendas de esto en este momento”.

De igual manera, agradeció “el reconocimiento que me ha dado el Consulado General de Italia, que recibí de manos del doctor Nicola Bazzani, por los años trabajo en la jurisdicción como agente consular”.

Finalmente, extendió el agradecimiento a la Sociedad Italiana porque “en el mes de julio cuando fue el aniversario, también me brindaron un reconocimiento y tengo una linda placa para el resto de mis días. Muchas gracias Alberto Cafaro y doctor bazzani”.

lvp

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