En un marco económico de crisis, el gobierno nacional retiró los subsidios de los servicios para los usuarios particulares y crece la preocupación por las desorbitantes facturas de luz.
Lejos de la gente, CELTA avanza sobre el machacado bolsillo de los vecinos, brindando un deficiente servicio en la vía pública, desentendiendo las necesidades de una población diezmada por el avance de políticas ausentes en el día a día de las familias tresarroyenses.


