Alarma en Bahía Blanca por más bebés nacidos con exposición a cocaína y otras drogas

La situación de extrema vulnerabilidad de la primera infancia vuelve a encender las alarmas en Bahía Blanca. Desde una institución que aloja a niños de 0 a 3 años advirtieron que creció la cantidad de recién nacidos que llegan con cuadros de intoxicación por cocaína, sífilis prenatal u otras patologías asociadas al consumo de sustancias durante el embarazo.

Belén Gullacci, coordinadora de Hogares de Belén, precisó que “cinco de los últimos once bebés que recibimos ingresaron por situaciones vinculadas directamente al consumo de drogas de sus madres”. Si bien las adicciones son un factor que atraviesa a la mayoría de los casos desde hace años, señaló que “desde hace un año se ve mucho más marcada esta problemática”.

Cómo llegan los bebés
Antes de ingresar a la institución, los recién nacidos son atendidos en los hospitales públicos de la ciudad. Allí los equipos de neonatología y pediatría los estabilizan, controlan signos vitales y tratan los síntomas de abstinencia neonatal, un cuadro que puede incluir irritabilidad, temblores, dificultades para alimentarse y llanto agudo. “Cuando vamos a buscarlos, esa primera etapa crítica ya pasó”, explicó Gullacci, aunque recordó que en otros momentos les tocó recibir bebés con síndrome de abstinencia activo, lo que demandó cuidados especiales las 24 horas.

Las secuelas, una incógnita
El impacto a largo plazo de la exposición prenatal a cocaína y otras drogas todavía es incierto. Puede haber retrasos madurativos, problemas de atención o de aprendizaje que recién se detectan en la etapa escolar. “A veces el daño es menor y se supera con estimulación temprana, pero el tiempo dirá todo. Algo impacta seguro”, admitió la referente.

“Víctimas de víctimas”
Para Gullacci, el fenómeno expone una cadena de vulneraciones que se repite. “Son víctimas de víctimas. Muchos de esos padres y madres también nacieron en contextos de exclusión, sin red de contención, con consumo problemático en la familia. Se transmite de generación en generación”, describió.

La institución funciona como espacio de abrigo transitorio mientras la Justicia de Familia define la situación de cada niño. El objetivo es restituir derechos y, cuando es posible, revincular con la familia ampliada. Si eso no ocurre, se inicia el proceso de adopción.

Faltan familias de acogimiento
El mayor desafío hoy es conseguir familias que quieran abrir su hogar de forma temporal. “El material humano es lo que más nos cuesta. Siempre estamos al límite. Por suerte aparece gente que levanta la mano, es un grupo maravilloso, pero necesitamos más”, pidió.

Hogares de Belén brinda acompañamiento profesional, cobertura de gastos y capacitación a quienes deciden sumarse al programa de acogimiento.

Cómo colaborar
Quienes quieran informarse, donar o postularse como familia de acogimiento pueden comunicarse al 291-4265033 o por Instagram en @hogaresdebelenbb.

La entidad recibe a bebés derivados por el Servicio Local de Niñez, juzgados de familia y hospitales. Además de leche, pañales y ropa, solicitan voluntarios para traslados a controles médicos y espacios de juego.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *