
La escritora interactuó con el público local ayer por la noche a través de la charla denominada “Jorge Luis Borges: el lector como creador de mundos alternativos”
Anoche, en el cuarto día de las actividades programadas en el marco de la 30° Feria del Libro de la Biblioteca Sarmiento, otro gran nombre de la literatura volvió a hacerse presente con lo que fue la disertación de Silvia Zimmermann del Castillo, quien expuso sobre “Jorge Luis Borges: el lector como creador de mundos alternativos”. Lo hizo ante un muy buen marco de público que disfrutó de este encuentro, espacio en el cual se formularon preguntas con una dinámica interesante. El encuentro fue moderado por Aldo Omar López Sansón, integrante de la comisión directiva de la Biblioteca Sarmiento.
La autora es escritora y egresada en Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Actualmente escribe en el diario La Nación, fue discípula y colaboradora de Jorge Luis Borges.
En primer lugar, la escritora hizo referencia a cuando Jorge Luis Borges visitó dos veces la Biblioteca Sarmiento de Tres Arroyos. La primera fue el 29 de julio de 1970, allí disertó sobre Pero Bonifacio Palacios, “Almafuerte”, y fue tal el impacto que generó su presencia en la ciudad que hubo que disponer de parlantes para que la gente que no había logrado ingresar al salón de la avenida Moreno, pudiera escucharlo desde la vereda. La segunda fue el 2 de enero de 1976, y esta vez eligió referirse a Leopoldo Lugones. Lo acompañaba entonces María Kodama, quien más tarde se convertiría en su esposa.
Realizó una revisión de la obra de Borges y se enfocó sobre todo en él pero en su rol como lector. También destacó que ha sabido escribir una gran cantidad de obras que Borges le dictaba, de manera tal que lo ha tenido de puño y letra al lado con varias anécdotas que fueron compartidas con el público, las cuales le sirvieron para crecer a ella en el mundo literario que tanto le apasiona.
En la previa
Cabe señalar que ayer en horas de la mañana, y de manera previa a lo que fue el encuentro llevado a cabo anoche, Silvia Zimmermann del Castillo se tomó un tiempo para dialogar con los medios de comunicación en “la Sarmiento”. Allí, en primer lugar, fue Aldo Omar López Sansón quien hizo una introducción breve a modo de presentación, agradeció su presencia y al mismo tiempo valoró con énfasis el interés del público en relación a la participación que está teniendo en la edición número 30 de la Feria del Libro.
Posteriormente, Silvia Zimmermann del Castillo expresó que “voy a hablar sobre Borges lector porque como bien dijo Aldo, él no se jactaba de lo que había escrito pero si de lo que había leído. Ahí centraré mi charla, es decir, se basará en lo que yo aprendí con él como lectora: qué significa ser un buen lector, cómo precisan las sociedades buenos lectores que según decía Borges, son más singulares y tenebrosos como cisnes negros. En lo que más insistía él era en que se requiere de una sociedad con buenos lectores, ya que son los que pueden realmente realizar los cambios de una realidad que a veces nos pesa demasiado”.
Y agregó que “Borges creía poco en la realidad porque son interpretaciones diversas. Sobre la famosa frase ´la única verdad es la realidad´, Borges decía que que hay una verdad por encima de la realidad. La realidad está aquí para ser vivida y transformada, el lector puede transformarla y en eso se va a basar la charla que tendré el gusto de dar acá en Tres Arroyos, recordando cuando él vino en dos oportunidades. La literatura nunca muere, es una noticia que permanece noticia porque la reescribe el lector”.
Además, mencionó con alegría que cuando recibió la invitación para ser parte de la Feria del Libro, “me vino a la memoria automáticamente el regreso de Borges a Buenos Aires, cuando me llamó para hablarme de su visita a Tres Arroyos. Fue una emoción enorme cuando Aldo me llamó para invitarme a participar, son tiempos que se encuentran y eso es muy lindo. Borges sigue vigente más que nunca, no solamente como escritor sino como un escritor que era fundamentalmente un lector argentino y universal”.
Recordó con emoción cuando conoció a Jorge Luis Borges en su última etapa en el colegio secundario. “Yo estaba terminando ese nivel y él vino a dar una conferencia a mi escuela. Al finalizar la misma, recibo una sorpresa inolvidable y muy importante para mí: la directora de la institución me mandó a llamar, no entendía el motivo. Allí fue cuando me presentó a Borges y le dijo: quiero presentarle a Silvia Zimmermann porque sabemos que va a ser escritora. Borges la miró y le preguntó: ¿cuánto le falta para recibirse? Me recibí ese año y lo fui a ver”, sostuvo.
Mencionó que pasó un tiempo y luego, comenzó su relación de todos los días con Borges. “En cierta forma y durante mucho tiempo, ese trato con él me amilanó. Dejé de escribir porque me parecía que no había nada que yo pudiera aportar a la literatura con todo lo que yo leía de él, ya que leíamos a otros autores y escritores. A él no le gustaba mucho hablar de su propia obra, yo leía intensamente a Borges y ahí me amilané. Me daba vergüenza escribir”, añadió.
Antes del cierre, dijo que en esa época –como solían hacer muchos jóvenes- cantaba y tocaba la guitarra. Al respecto, concluyó en que “y eso hice durante unos años cuando vivía en París (Francia): cantaba y leía, dos pasiones enormes. Y mucho tiempo después, retomé la escritura. Ustedes bien saben que el libro tiene su propia historia y trayectoria independientemente del escritor”.
LVP

