En la madrugada del sábado, sujetos desconocidos aprovecharon la oscuridad de una cuadra de la calle Cangallo al 200 para robarle su moto a un familia de trabajadores. El hecho fue denunciado inmediatamente por el damnificado en sus redes sociales y, poco después, cuando se encontraba radicando la correspondiente denuncia en la Comisaría, recibió un llamado anónimo pidiéndole dinero para recuperarla.

“Estaba por hacer la denuncia en la Comisaría y recibo un llamado de un desarmadero pidiéndome dinero para recuperar la moto. Me dijeron ‘somos del desarmadero, tenemos la moto, queremos ver si podemos llegar a hacer un arreglo’ y corté”, recordó Gustavo Rossi, la víctima de la sustracción, en un diálogo con LA VOZ DEL PUEBLO en el lugar donde se hallaba estacionada su moto: el porsche de la casa ubicada en Cangallo 265.
“Yo publiqué (en redes sociales) lo que me había pasado. Y ni bien lo publiqué, a los diez minutos ya me estaban llamando”, agregó refiriéndose a una situación que guarda similitud con el hecho sufrido por el viajero brasilero al que le robaron la moto que tenía estacionada en la vereda del hotel céntrico donde se alojaban, “capaz que son los mismos o son menores, no sé. La policía me dijo que, por lo menos, hay dos o tres casos similares por día”, agregó.
Incluso, cuando recibe el llamado, Rossi le comparte el teléfono al policía que le estaba tomando la denuncia, quien le explicó que todo formaría parte de un cuento del tío, “(el oficial) me dijo que podrían ser de la cárcel. Que llaman a la gente que pone los teléfonos en Facebook para pedir dinero prometiéndome que te la van a devolver y no te la devuelven”.
Ya en el cierre, Rossi también destacó la necesidad de reparación de las luminarias de su cuadra, ya que, tal como indicó, en la noche, “es una boca de lobo. Ya hemos reclamado, pero no tuvimos respuesta”, concluyó.
lvp

