Historietas por la Memoria en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno

Historietas por la Memoria en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno

Compartimos el artículo sobre una actividad que tuvo lugar el domingo 8 en la ciudad de Buenos Aires. Participó Adolfo Bayúgar

Por Claudia Manera (*)

El Archivo de Historieta y Humor Gráfico Argentino reunió, el domingo 8 de octubre, historietas, novelas gráficas y otros proyectos por la Memoria. El evento se desarrolló en la Biblioteca Nacional, en el marco de la séptima edición de la Feria del Libro 2023, que convocó a guionistas, dibujantes, editoriales, lectores y trabajadores del campo de la cultura, la educación y los derechos humanos.

La idea inicial

Judith Gociol, responsable y curadora del Archivo, en sus palabras de bienvenida recordó que en 2007 Abuelas de Plaza de Mayo propusieron a guionistas y dibujantes que vuelquen en historietas los relatos de las experiencias de búsqueda de hermanos o hermanas apropiados durante la dictadura. La idea dio origen al proyecto Historietas por la Identidad (HxI). Luego de itinerar como muestra, en 2015, la Biblioteca Nacional Mariano Moreno y Abuelas de Plaza de Mayo lo hicieron tangible en formato de libro, publicando 35 historias destinadas a captar la atención de personas que tenían dudas sobre su origen. Aquello que comenzó como un sueño cobró realidad, ya que desde la publicación a la fecha, dos nietos y una nieta lograron restituir su identidad y cerrar un círculo de búsqueda e incertidumbre a partir de un trabajo colectivo.

Este proyecto madre, destacó Gociol, que tiene a la historieta y a las viñetas como instrumentos para la difusión y defensa de los derechos humanos, supo inspirar y encontrar continuidad en otros proyectos, como los que fueron presentándose al calor de su convocatoria.

La ronda se inició con los relatos gráficos de Venado Tuerto, provincia de Santa Fe, a través de Jorge Palarich, del Instituto Venadense Memoria, Verdad y Justicia, que rinde homenaje a las 27 personas desaparecidas en dictadura: 12 de Venado Tuerto, 6 de Villa Cañás, 4 de Elortondo, 4 de Rufino y 1 de Teodolina. El empuje de quienes integran el espacio y su creatividad no solo fue destacado por Gociol, sino que se reconoció inmediatamente en los trabajos producidos, pues no solo se están realizando historietas, sino también canciones dedicadas a cada persona o caso. La historieta «Abrazos» cuenta la historia de Carolina Guallane, nieta recuperada 61 que nació el 13 de diciembre de 1975 con el nombre de Paula Cortassa Zapata -hija de Blanca Zapata y Enrique Cortassa- y la búsqueda del hermano que debió nacer en febrero de 1977. Una historia llevada a las viñetas por Manuel Fernández, en dibujo, Palarich, en guión, y musicalización por Gabriel Zarich. A esta historia o construcción o reconstrucción de la memoria se sumaron la historieta «Mana y Cacho» con dibujos de Santiago Blanco y guion de José Briceño, dedicada al hijo o hija de María Laura González y Ricardo Machado, que debió nacer entre noviembre y diciembre de 1976.

También estuvo presente Adolfo Bayúgar, autor de «Rúa», quien, a partir de algunas entrevistas a su hermana Griselda, amigos y conocidos, pudo rehacer y contar en formato de novela gráfica, la vida de Sergio Rúa, estudiante de abogacía en Rosario, secuestrado y desaparecido por la última dictadura cívico militar. Durante el transcurso del emotivo encuentro, sonó la canción dedicada a Rúa, «Manso León», creación de Adolfo Bayúgar en letra y Vicente Bayúgar y Bruno Bellinvia en música.

El proyecto Historietas por la Identidad surgió a partir de una propuesta realizada en 2007 por Abuelas de Plaza de Mayo

A estas historietas sumaron otra expresión, otro lenguaje, una instalación sobre los desaparecidos de Venado Tuerto realizada por la artista Antonela Poliotto a partir de clorotipias sobre hojas de ginkgo biloba, el árbol que sobrevivió a la bomba atómica, en una de las salas de la galería circular. Al cierre distribuyeron cintas con la inscripción «30 Mil», en alusión al número de desaparecidos durante la dictadura cívico militar y 15 pañuelos de mosaiquismo, invitando a los asistentes a participar de la campaña 30 Mil pañuelos. 

Más tarde, Judith Gociol presentó la experiencia del Centro Educativo de Nivel Secundario, CENS 456, de Berazategui que reprodujo en murales ilustraciones y viñetas de trabajos dedicados también a mantener viva la memoria. Hasta el momento, se hicieron murales basados en el arte de Dante Ginevra, con la ilustración de portada del libro «¿Qué querés ser cuando seas grande?», de Marcelo Pulido, una publicación que interroga cómo se convierte un niño en asesino, cómo llega una sociedad a cometer un genocidio. Otro mural recrea una viñeta de Salvador Sanz en su trabajo para Historieta por la Identidad. Tomaron la palabra la estudiante Stella Galván y el profesor Facundo Vázquez quienes destacaron el impacto de la historieta que sale a la calle desde los muros elegidos en la comunidad. Una experiencia donde la historieta desde lo ético, estético y pedagógico fortalece la construcción de la Memoria en las aulas.

A continuación, tomó la palabra el Colectivo Aguará de Rosario, una editorial que propone historietas para la promoción de los derechos humanos con historias del litoral argentino. Presentaron con orgullo y mucho entusiasmo uno de los libros recién editados, «Madre Clarita», sobre la militante y madre de Plaza de Mayo, Clara Paulina Atelman de Fink, con guión de Pablo Russo e ilustraciones de Catalina De Sanctis Ovando, impresa por la Biblioteca del Congreso de la Nación. 

Sabrina Gullino Valenzuela Negro, entrerriana, hija de Edgar Tulio Valenzuela y Raquel Carolina Ángela Negro, desaparecidos en dictadura, integrante de Aguará, recordó emocionada que Raquel estaba embarazada de mellizos en el momento de la detención y que el embarazo llegó a término, dando a luz a Sabrina y a un niño al que no conoce aún, el Melli que sigue buscando. Para seguir conociendo el trabajo de la editorial, tomó la palabra Jimena Esborraz, otra integrante de Aguará, quien enumeró rápidamente los títulos, temas y derechos: “Desde la raíz”, sobre la historia de las ligas agrarias chaqueñas; “No fumiguen mi escuela”; “Soy Elena”, sobre explotación sexual y trata; “Génesis”, sobre identidad de género; “Todos sabíamos, la historia de Franco Casco”, el joven bonaerense que apareció muerto en el Río Paraná, frente a Rosario, caso por el que fueron procesados 18 policías. Acompañaron la presentación Pablo Russo y Catalina De Sanctis Ovando, guionista e ilustradora de “Madre Clarita”, quienes destacaron el valor de la historieta como recurso pedagógico y político.

La propuesta se llevó a cabo en el Archivo de Historieta y Humor Gráfico Argentino, que forma parte de la Biblioteca Nacional

Tres historias

Hacia el cierre del encuentro definido por Judith Gociol como un encuentro federal, se proyectó el video producido por Biblioteca Nacional para Historietas por la Identidad el año pasado con la presentación de las tres historias de búsquedas resueltas desde la publicación del libro a la fecha. Historias resueltas y restituciones de identidad de dos nietos y una nieta cuyas historias estaban dibujadas: Martín (familias Ogando Montesano) por Rodrigo Suárez, Maximiliano (familias Menna Lanzilotto) por Matías Trillo y Marcela (familias Solsona Síntora) por Pablo De Bella. Tres de los 133 nietos y nietas que las Abuelas localizaron a partir de unas mil muestras de sangre de personas que dudan de su historia familiar, que se recogen cada año y son cotejadas con el Banco Nacional de Datos Genéticos. 

Según cuenta Judith Gociol en el video proyectado, fue a partir de una idea de Marcela, la nieta recuperada número 129, cómo surgió la idea de que las tres historietas fueran redibujadas gracias a la generosidad de dibujantes y guionistas que les dieron a estas historias el final que merecían. De los tres dibujantes que participaron, estuvieron presentes Rodrigo Suárez y Pablo De Bella. Este último contó como fue el proceso de ilustración a partir de las conversaciones con Marcos Solsona, el hermano. «Este hecho feliz me permitió comprobar que las imágenes de una narración visual podrían llegar a tener efectos transformadores y cambiar el rumbo de una vida si están en el momento y lugar indicados», contó el dibujante, cuya historieta llegó a Marcela cuando la joven transitaba el camino de búsqueda acerca de los detalles de su nacimiento, lo que señala el valor de contar ante la ausencia, la incertidumbre.

Marcela supo que era adoptada a los 20 años y a partir de las dudas que le surgieron sobre su verdadero origen, ingresó a la web de Abuelas y vio una foto de una mujer que llamó su atención por el parecido que tenía con ella. A partir de los apellidos Solsona Síntora llegó a la historieta de clima onírico y tonos grises, con textura de monocopia, trabajada por De Bella donde un niño juega a la escondida, un niño que podía ser ese hermano mayor que tanto había deseado.

Marcela Solsona Síntora, la nieta restituida 129, es madre de dos hijas, vive en Madrid, y fue buscada durante 40 años por la familia de su padre, Carlos Solsona, y sus hermanos Marcos y Martín, ya que su madre Norma Síntora -que dio a luz en cautiverio- aún continúa desaparecida. 

En representación de la familia participó Claudia Manera Solsona, prima de Marcela, de la ciudad de Rafaela, provincia de Santa Fe, quien trabaja desde distintos proyectos educativos la construcción de la Memoria y la literatura. Destacó el valor de seguir contando estas historias, el valor de estas biografías o pequeñas narrativas ante el negacionismo o el olvido y recordó aquellos que no pudieron llegar a conocer a Marcela, como sus abuelos, y cómo la dictadura atraviesa a madres, abuelas, tíos, tías, sobrinas y sobrinas, a la familia y a la sociedad entera.

Las otras historietas reúnen los casos de Martín, nieto 118, hijo de Stella Maris Montesano y Jorge Oscar Ogando, que tiene dos hijas y se dedica a la venta de productos de electrónica y computación en Estados Unidos cuya historia fue recreada por el dibujante Rodrigo Suárez. Y el tercer caso representado en una historieta por el dibujante Matías Trillo, aborda la historia de Maximiliano, nieto 121, hijo de Ana María Lanzillotto y Domingo Menna (detenido desaparecido, quien vivió parte de su historia en Tres Arroyos). Maximiliano está casado y es padre de dos hijos. Es médico homeópata y vive en Buenos Aires.

Las tres historietas cuyas historias lograron cerrarse o continuar hacia otra historia coinciden con las palabras de Judith Gociol en la apertura cuando recordó a Héctor Oesterheld, considerado el mejor guionista argentino y uno de los 30 mil desaparecidos junto a sus cuatro hijas, sus yernos y dos bebés presuntamente nacidos en cautiverio, quién sostenía que la historieta es una herramienta idónea de resistencia, lucha, un acto de memoria necesario ante el negacionismo. La imaginación es un refugio y la distancia es mucho más inmensa que los márgenes que separan a un dibujo de otro. Son retazos de recuerdos, de información, de compromiso ideológico, de posicionamiento político, de dudas… Y, sobre todo, de esperanza.

Certeza y compromiso

Luego de dos horas que transcurrieron intensamente el evento cerró con la alegría del encuentro, con la certeza y el compromiso unánime de seguir contando para seguir buscando a través de nuevas historietas por la Memoria o cualquier otro medio artístico o no, que ayude a resolver este tipo de injusticias y heridas que, aún hoy, siguen sangrando.

(*) Profesora de lengua y Literatura

LVP

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