
Tras varias semanas de discusiones internas, la presidenta del Partido Justicialista, Cristina Kirchner, dispuso que se dé de baja el proyecto para que se convoque a elecciones concurrentes en la Provincia de Buenos Aires.
El mensaje de la expresidenta es un gesto hacia el gobernador Axel Kicillof que descomprime la tensión interna dentro del peronismo bonaerense, aunque no es una capitulación de su postura sobre cómo habría que enfrenar al mileísmo y el macrismo en los próximos comicios legislativos.
En este sentido, el texto es un largo cuestionamiento al “error político” de la Gobernación de desdoblar las elecciones provinciales de las nacionales “con apenas seis semanas de diferencia entre una y otra”, remarcó la presidenta del PJ nacional.

